Entérate Noviembre 2020 | Elecciones y SpaceX

ESTADOS UNIDOS—

3 DE NOVIEMBRE

Después de meses de propaganda y campaña, el día nacional de elecciones llegó para decidir la carrera entre el candidato demócrata, Joe Biden y el actual presidente Donald Trump. Fue sin duda una elección histórica.

Según la Associated Press, tan sólo los votos contados hasta el 8 de noviembre representaban un 62% de la población elegible, el número más alto en los últimos 50 años. En otras palabras, ya habían contado 48 millones de votos hasta el momento. También rompió récord el voto temprano, con 101.9 millones de votos hechos antes del 3 de noviembre, según el Washington Post. El New York Times reporta que casi 64 millones de personas votaron por correo, el doble de votos por correo del 2016, lo cual demoró el conteo más de lo usual.

A pesar de los votos tempranos, el 3 de noviembre comenzó una montaña rusa emocional de varios días para todo el país. La presión aumentaba para los contadores de votos debido a que los periodistas de los noticieros no paraban de jugar con sus mapas en pantallas, los diarios seguían cada desarrollo, el presidente Trump proclamaba fraude electoral a la vez que clamaba victoria por su re-elección y sus simpatizantes pedían detener el conteo o contar todos los votos.

Y los resultados iniciales favorecieron a Trump por los votos hechos ese día, pero posteriormente Biden empezó a tomar ventaja. Esto se conoce como “Marea Roja, Marea Azul.”

Sintiéndose ultrajado, Trump organizó una conferencia de prensa en la Casa Blanca el 4 de noviembre a las 2 AM y dijo que había ganado las elecciones a pesar de que aún no había resultados decisivos y repitió que fueron fraudulentas sin ofrecer prueba alguna.

Luego, el 5 de noviembre a las 7 PM, en la medida que la “Marea Azul” comenzaba a sobreponerse a la “Marea Roja”, el presidente Donald Trump dio otra conferencia de prensa, pero varias estaciones de televisión como NBC, ABC y CBS interrumpieron la transmisión citando las falsas declaraciones del presidente. El corresponsal Daniel Dale de CNN tildó el discurso presidencial como “el más deshonesto de su presidencia.”

Pero el presidente, no paró ahí. Trump y sus aliados presentaron 16 demandas alrededor del país para pedirle a las cortes que invalidaran votos o los dejaran de contar. Las cortes estatales han rechazado la mayoría de las demandas y los propios abogados han admitido bajo juramento no tener evidencia.

Sin embargo, la presión del partido Republicano llevó al estado de Georgia a un re-conteo manual de más de 5 millones de votos, el más grande de la historia de los Estados Unidos. El re-conteo lo ordenó el Secretario de Estado Brad Raffensperger, Republicano, con el fin de disipar todas las dudas de su partido sobre la victoria de Biden en Georgia.

Biden lideraba pero sin victoria concreta. El país seguía en ascuas. Hasta que en la mañana del sábado, 7 de noviembre, los 20 puntos electorales de Pensilvania, estado natal del ex-vicepresidente, lo catapultaron para sobrepasar los 270 votos electorales, la mínima cantidad para ganar las elecciones. Los medios nacionales lo declararon vencedor de inmediato.

Los votantes recibieron el anuncio con euforia: bailaron, lloraron y festejaron en las calles de las principales ciudades del país, exponiendo carteles críticos y burlones sobre Trump. Por su parte, algunos votantes de Trump exigían frente a sitios de conteo y a través de las redes sociales que se suspendiera el conteo de los votos en los estados donde Trump lideraba y que se volviera a contar donde perdía.

Esa noche del 7 de noviembre, el presidente electo Joe Biden y la vicepresidente Kamala Harris se dirigieron a la nación desde Wilmington, Delaware, donde Biden prometió “poner fin a una oscura era de demonización y división” y pidió a los Republicanos que le dieran una oportunidad.

Trump ha guardado silencio en los días posteriores a su derrota, pero no a través de su cuenta de Twitter, donde continúa alegando que perdió por fraude electoral, lo que ha llevado a Twitter a incluir una advertencia a sus Tweets sobre su falta de veracidad. Además, Trump rompió la tradición de invitar al presidente electo a la Casa Blanca y hasta el sol de hoy no ha hecho la usual llamada para felicitar al nuevo presidente ni su discurso de concesión.

En los días posteriores a su victoria, Biden anunció los integrantes de su equipo de expertos contra el coronavirus, compuesto por doctores y científicos que tendrán la difícil tarea de reducir los más de 100,000 nuevos contagios diarios en el país actualmente. También anunció su primera contratación oficial, Ron Klein, quien será su asesor y jefe de su gabinete.

Para el 15 de noviembre, Donald Trump tuiteó “I concede nothing.”

CABO CAÑAVERAL—El 15 de noviembre a las 7:27 PM, despegó desde Cabo Cañaveral la nave espacial de SpaceX “Crew Dragon”. La misión, conocida como Crew-1, llevará a cuatro astronautas hasta la Estación Espacial Internacional y vivirán ahí durante seis meses.

El despegue marca el inicio de una nueva era de cooperación entre la entidad estatal, NASA, y el sector privado para desarrollar naves para viajes al espacio. NASA suspendió su programa de transbordadores espaciales en el 2011 y dependía de la nave Rusa “Soyuz” para sus vuelos, pero cada asiento costaba $90 millones y sólo había tres.

El viaje durará 27 ½ horas y al llegar, la estación espacial tendrá cuatro residentes más, para un total de siete habitantes. Los astronautas del Crew- 1 son tres americanos y un japonés, y serán los primeros en pilotear una cápsula-taxi perteneciente al sector privado, después de que fuera certificada en los últimos días por NASA para vuelos al espacio con humanos. SpaceX es una compañía de aviación espacial fundada por el también fundador de Tesla, Elon Musk.

Según la presidente de SpaceX, Gwynne Shotwell, la compañía enviará aproximadamente siete viajes más en los próximos 15 meses, algunos con astronautas, otros para llevar suplementos, y quizás uno para llevar a un turista espacial.